jueves, 17 de enero de 2008

Argos e Ío


Hermes recibe el epíteto Argifonte en recuerdo del encargo que recibió de Zeus de matar al gigante de cien ojos Argos.

Hera había estado a punto de sorprender a Zeus con su amante la princesa argiva Ío, lo que éste logró evitar convirtiéndola en una hermosa ternera blanca. Sin embargo Hera sospechó el engaño y pidió a Zeus que le diese la ternera como un regalo. Éste no pudo negarse, y Hera ordenó a Argos que la vigilase.
Hermes, disfrazado de pastor, logró que todos los ojos de Argos cayesen dormidos con historias aburridas, y entonces lo mató cortándole la cabeza, rescatando así a Ío. Pero Hera envió un tábano para que le picase, obligándola a vagar sin rumbo por el mundo con forma de vaca.Finalmente Zeus la transformó de nuevo en humana, y así se convirtió (a través de Epafo, su hijo con Zeus) en antepasado de Heracles